Hay un empeño en entretenernos con una trama de sainete para que las hojas no nos dejen ver el bosque. Personajes estrafalarios con apodos que parecen salidos de una comedia de Valle-Inclán (El Bigotes, el Curita, el Albondiguilla) van protagonizando subtramas cada vez más esperpénticas en las que al final se pierde de vista el argumento principal de la operación Gürtel, que no es otro que una gran trama de corrupción que salpica al PP de media España y en la que presuntamente estarían empantanados desde el alcalde de Boadilla del Monte, Arturo González Panero, alias ‘el albondiguilla’ hasta el presindente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, alias ‘el curita’, pasando por el tesorero del PP y senador, Luis Bárcenas, el diputado por Segovia Jesús Merino y el europarlamentario Gerardo Galeote. En este último caso, ya parecen que son negocios de familia, pues papá, José Galeote, ex concejal de Boadilla, y el hermanito, Ricardo Galeote, ex concejal de Estepona, también están imputados.
Cuando ya en febrero los nombres de Camps y Costa, empezaron a sonar, el presidente valenciano negó todas las acusaciones varias veces en el Parlamento autonómico; pese a todas sus protestas de inocencia y a la convocatoria de leales para vociferar su inquebrantable adhesión, fue imputado y tuvo que declarar ante el juez el 19 de mayo. Poco debieron impresionar al juez del TSJV, José Flors, las algaradas de los leales y el desfile de altos cargos a las puertas de los juzgados, pues el lunes 6 de julio decidió que hay indicios para seguir investigando a Camps, y la posibilidad de que el molt honorable y el secretario general del PP valenciano, Ricardo Costa, acaben calentado banquillo de acusados por cohecho empieza a asumir contornos bastante definidos. Si no os habéis enterado de este auto, no es culpa vuestra, pues el día que casi estalla la guerra civil en Honduras, que en una provincia china se desata una matanza con cientos de víctimas y que a Camps se le perciben ‘indicios racionales de delito’ no hubo en las televisiones españolas noticia más importante que la presentación de Cristiano Ronaldo.
Y aquí es entonces cuando doña Rita dio el zapatazo sobre la mesa. La alcaldesa de Valencia, que hasta ahora había ejercido de figurante en el desfile de autoridades y cargos del PP en apoyo manifiesto al líder injustamente acusado por esa caterva de rojos y masones revanchistas, ha decidido que la mejor manera de disipar la amenaza de juicio es encender el ventilador y esparcir su mierda en todas las direcciones y que nos salpique a todos.
Apenas conocido el auto del juez Flors, a doña Rita, que quizá esté mejor informada que los que se encastillan en defender desde el PP la intachable inocencia de Camps y por eso hasta ahora no había dicho nada, le pilla un calentón y decide meter en el mismo saco las anchoas que el presidente de Cantabria regala a Zapatero en sus visitas a la Moncloa que los trajes que Camps siempre ha negado que le hayan regalado. El PP de Cantabria se desmarca de las “desafortunadas declaraciones” de doña Rita -por cierto, ¿soy yo el único que piensa que esta señora en algún momento pudo haberse llamado Manolo?- y la sede de Génova se echa las manos a la cabeza. No por la infamia que representa confundir los regalos institucionales que un representante público da a otro -caso de las famosas anchoas- con unos regalos que una empresa hizo a un político a cambio de unos favores, en este caso la concesión directa de la organización de eventos que se pagan con dinero público -y el dinero público, diga lo que diga la ex ministra Calvo, no es ‘dinero de nadie’, sino de todos-. No, no es esto lo que le preocupa al PP; es más, ya le va bien que a la opinión pública se le confunda lo legal con lo ilegal, lo blanco con lo negro y se le mezclen churras con merinas en una inmensa empanada mental donde ya nadie tiene claro nada, la vieja política del PP del todo vale y todo es un arma electoral, aunque ello envíe al traste la estabilidad política e institucional del país. Lo que le preocupa a Génova es que el exabrupto de Rita Barberá -que la prensa televisiva, como de costumbre, se ha tragado acríticamente sin analizarla en absoluto- reconoce ímplicitamente el delito que se acusa al muy honorable Camps.
Doña Rita, envalentonada, no sólo no se retracta, sino que se reafirma en su dislate, y propone incluso que se cambie el artículo 426 del Código Penal:
La autoridad o funcionario público que admitiere dádiva o regalo que le fueren ofrecidos en consideración a su función o para la consecución de un acto no prohibido legalmente, incurrirá en la pena de multa de tres a seis meses.
¡Sí, señora, con un par! Los tiene usted mejor puestos que muchos que se afeitan en su partido: “Si las reglas que hay me perjudican, se cambian y punto”. Nadie se ha escandalizado de semejante declaración de principios sin ningún tipo de principio moral, ético o democrático o con la malversación de fondos públicos a cambio de favores en metálico o en especies… aquí, nos entretenemos en el debate entre trajes y anchoas o en dilucidar si no sé quién acabará jugando de 7 en el Sporting de Vetera o de 9 en el Thundertentrockfussballclub. Y es que, como ya dijo el presidente de la Diputación de Castellón, con más causas abiertas que Julián Muños, a los ciudadanos les da igual si Camps y Fabra son corruptos, les siguen votando. Bueno, pues que se pare esto, que si no se bajan ellos, me bajo yo, pero en el mismo tren no podemos ir.

Si Rita es una cachonda. El mejor chiste que oí en tiempo: “Aquí no dimite nadie hasta que no dimita ZP por aceptar las anchoas”. Desde el chiste de Mistetas que no me reía tanto. Más en serio, llegué a pasar vergüenza ajena oyendo a la Barberá. Reconoce el delito de Camps y encima saca el tema de las anchoas que suena a chiste del alcalde Quimby en los Simpsons. Lamentable nivel el de la señora alcaldesa de Valencia.
EDMOND,
Lo más lamentable de todo, amigo mío, es que en media España ha calado que es lo mismo una cosa que otra, que aceptar un regalito no es malo, que lo hacen todos… y que lo más probable es que, encima, no pierda ni un solo voto.
Saludos!
Escribes sobre personajes estrafalarios con apodos que parecen salidos de una comedia de Valle-Inclán (El Bigotes, el Curita, el Albondiguilla); para cerrar el círculo aparece un yate con un nombre tan jugoso como “Parapipi”. Si no dieran asco, sería para reirnos un rato. Esta mañana a un amigo que se mostró comprensivo con el tema de los regalos, le hablé de mentiras ante el juez, ante el parlamento y ante la prensa; torció el gesto.
JUCARO,
Efectivamente, ya no es problema de dos o doscientos trajes, de una corbata o un chalet, sino de la mentira continuada a los ciudadanos, al Parlamento y a la Justicia. Entre los motes, los tinglados de nuevo rico y la pose de chulo-piscinas, darían mucha risa si no revolviesen las tripas.
Saludos!
Tranquilo, al electorado valenciano le gusta la corrupción: Camps ha encontrado el electorado perfecto como más roba más le votan!
Viva el victimsmo martirilògico!
ARQUEÒLEG,
Por desgracia, a la misma sensación llego yo. España no ha cambiado nada desde la novela picaresca a el Dioni, pasando por José María “el Tempranillo”.
Saludos!
y es que ya lo dicen….santa rita, rita, rita, lo que se da no se quita….esta señora es todo un personaje….y si, yo también creo que pudo haberse llamado manolo…y creo que si la pones en cuclillas…echa a rodar y no para….Para opinar sobre los trajes o no, espserare a ver que pasa…y a ver si al final es culpable…que cara y qué hace rajoy y demás con todo lo que se manifestaron a gritos diciendo que era inocente….ay marianin…si tu a camps le debiste ver dos días con mañana…¿por qué no te mantuviste al margen…????
MILEURISTA,
Como soy más ingenuo que un saco de tebeos, creo que un político no solo ha de ser honrado, sino parecerlo. Así que Camps, tan pronto ha sido imputado, debería dimitir. El apoyo sin fisuras del PP da que pensar sobre su supuesta honradez, que esa famosa lucha contra la corrupción no era más que estrategia política.
Saludos!
Pero vamos a ver: si doña Rita tiene razón!
¿Qué diferencia hay entre unas anchoas y una corbata (armani, of course)?
¿Y entre una corbata y unos pantalones?
¿Y de unos pantalones a un traje?
¿Y de un traje a un chalet en la sierra?
Tendré que ir con cuidado con lo que me regalan a partir de ahora, !que tengo un contrato con una institución pública! La cena que me pagaron mis alumnos la otra noche, ¿en qué categoría cae? ¿anchoas? ¿traje? o ¿chalet en la sierra?
FERRAN,
Pues sí, ya todo vale, lo mismo una lata de anchoas que un yate con helipuerto. ándate con ojo, que doña Rita puede imputarte tráfico de influencias por haber aceptado esa cena!
Saludos!
A veces la táctica del ventilador consigue el efecto contrario, que la mierda se te pegue en la cara. Va a haber que regalarle a la señá Rita unas toallitas faciales, siempre y cuando no se incluyan en el Artículo 426.
VELDA,
El PP es de teflón, no se le pega nada. y cuando más pringoso sea el asunto, mejor resbala. Doña Rita, más que toallitas faciales, necesita lija, porque tiene el rostro de hormigón armado.
Besos!