Feeds:
Entrades
Comentaris

Archive for the ‘crisis’ Category

La mayoría de los que pasáis por aquí sabéis que me dedico a la construcción, así que no voy a entrar en más detalles, que ya he os he aburrido lo suficiente con mis lamentaciones. Esta semana terminaremos mi último edificio, un bloque de ocho viviendas, entre 65 y 120 metros cuadrados en pleno centro de Vetera, quizá una de las mejores esquinas de la villa.

La propiedad tiene prisa por terminar, así que las visitas de obra quincenales son diarias, que si “ponme toda la gente que necesites hasta la hora que sea, pero las barandillas las quiero montadas mañana a las diez”, o”de aquí no se mueve ni Dios hasta que el revestimiento de madera del vestíbulo esté colocado, que mañana a las nueve vienen a poner las luces”, cuando hace apenas dos años me la hubiese tenido que cortar antes de soñar con pronunciar estas frases, que con la piel tan sensible que gastaban entonces industriales y operarios del mundillo probable habría sido que me hubieran dejando más colgado que un chorizo en ese mismo instante para irse a la obra de al lado donde no les exigían tanto y tenían el viernes libre y el lunes se lo tomaban. Nada que ver con el aire que se respira estos días, con miradas de soslayo diciendo “y después de esto, ¿qué?”, y yo me encojo de hombros, pues sé tanto como ellos y me temo lo peor.

Ya nos hicimos fotos cuando desmontamos la grúa como si hubiésemos abatido el último mamut, porque me barrunto que pasará tanto tiempo antes de hacerse nuevos bloques residenciales que la gente acabará creyendo que la vivienda es una formación geológica natural, pues los habrán visto desde siempre.

Si alguien cree que el cotilleo es patrimonio femenino, debería poner una cámara oculta en una obra y se desengañaría de inmediato. Hoy mismo, mientras comprobaba que el enyesado de la planta baja está ya casi concluido y que podrá entregarse el local a su propietario mañana mismo, Jorge, el encargado, iba poniéndome al día de todos las últimas noticias, que si la mujer de uno de los bolivianos lo ha dejado y esté escondida en casa del otro boliviano, que si el ruso del pladur se ha liado con la mujer de ese que hace dos semanas que no viene, que está de baja por depresión… o su última obsesión, el ayudante del carpintero, un chico de unos 20 años:

-Que sí, hombre que sí, que te juro que es gayufo, que el viernes se agachó y le vi el tanga.

-¿Y a ti qué más te da? Hace su trabajo, ¿verdad? Pues lo que sea o deje de ser es cosa suya.

-Sí, claro, como tú no tienes que trabajar con él, te da igual. Si estuvieses todo el día en la obra, estarías como yo: me da muy mal rollo quedarme sólo con él…

-Vamos a ver, Jorge, ¿has mirado bien al chico? Me saca una cabeza y a ti dos y media, por no hablar de las espaldas que gasta… ¿Crees que tendría algún tipo de interés en un par de albondiguillas como tú y como yo? Tú, además, medio calvo… Porque si el chico es gay, venir a trabajar y encontrarse a Paco el yesero, a los machu pichu, a Jacinto y su cuadrilla de instaladores, o los soldadores de Remigio…tiene que resultarle sexualmente tan deprimente como cuando yo estaba en la escuela de arquitectura, que de mis compañeras de clase, la que no era fea, era muy fea.

No muy convencido estaba Jorge con mis argumentos, rezongándome algo sobre la diferencia metafísica entre un gay y un gayufo, cuando Paco  asomó su faria desde el andamio. Paco es tan arquetípico que su foto debería salir en la palabra ‘yesero’ en todos los diccionarios: edad indefinida entre los cuarenta y los setenta, de sempiterna tagarnina,  Cayenne en la puerta y carnet VIP de varios clubs de carretara en la cartera.

-¡Paco! ¿Cómo va el jardín? -le apostrofó Jorge

-Ahí está, creciendo la cosa… Quién me iba a decir que a mi edad estaría con estas cosas…

-Tú tranquilo, hombre, ahora la cuestión será vender.

-Eso mismo le digo yo a mi niño, “Paquito, que esto no lo vendes tú en un puesto en el mercao los sábados, que esto se hará de otra manera, que lo de venderlo como orégano estará mu visto ya.”

-¿Estabais hablando de lo que yo creo? -he preguntado a Jorge con un hilo de voz cuando Paco ha vuelto a sus labores…

-Paquito se ha quedado sin curro y sin un puto duro y se ha vuelto a casa de sus viejos; en el sótano se ha montado una plantación de maría. Oye, pero que cosa de verse, nada de cuatro macetas cutres en la balcón, sin con sus lámparas de ultravioleta, y su riego por goteo y toda la hostia, que parece el jardín de un profesional…

-Sí, el jardín de la alegría

-Lo que yo te diga, que igual les saca hasta tres cosechas por planta…

-¿Qué pasa aquí? ¿nos hemos vuelto locos? No quiero volver a oír hablar de este tema, ni quiero saber dónde viven ese par de hortelanos. ¿No sabes que todo esto es ilegal?

-Sí, bueno, también es ilegal robar y mira el Millet cómo se ríe…

-Supongo que Millet tiene mejores amigos que Paquito. Y yú deberías tener cuidado, que no creo que a tu novia le haga ninguna ilusión saber que eres un experto en el ciclo reproductor del cannabis. ¿Que no se va a enterar? ¿Y cómo te has enterado tú de lo del boliviano, el ruso y no sé qué más? Aquí si una cosa no sabéis tener es la boca cerrada…

-¡Hostia, hostia, hostia! Que Paquito conoce a un hermano de mi novia… ¡Paco! ¡Oye, dile a tu hijo que ni una palabra a nadie de que yo le monté  el gota a gota, que me cortan los huevos!… gracias por avisarme, Theo.

-Lo has resuelto muy elegante y discretamente. Seguro que ya nadie sabe nada…

Read Full Post »

Ya no recuerdo aquellos tiempos en que los días se clasificaban en ‘buenos’ y ‘malos’; desde hace dos años, eran ‘malos’ o ‘muy malos’, para pasar los últimos ocho meses a ser ‘muy malos’ o ‘catastróficos’.

Ayer me convocó el director financiero de la empresa. Sin lugar a negociaciones, mis honorarios directos quedaban reducidos con carácter inmediato un 30%, sin que se vislumbrara recuperación ninguna; como tampoco hay previsión de empezar obra nueva en, al menos un año, quedan también cancelados incentivos, primas y comisiones. Todo ello supondrá una reducción de ingresos de alrededor del 50%.

No diré que en la Oficina Técnica no estuviésemos pasando los últimos meses con cierto desasosiego, pues la única obra que tenemos en ejecución se acabará en octubre, y no hay nada previsto después de eso. Personalmente, esperaba el ajuste, pero no tan drástico (suponía un 20%) ni tan innegociable. Gracias al Cielo o al Infierno, he seguido con la política de no hacer ni puñetero caso a mis dragones que tan buenos frutos me ha dado desde los 18 años y ni tengo un alquiler más caro, ni una hipoteca, ni un coche ni cargas familiares. Pese a todo, el ajuste presupuestario que me espera para los próximos 18 meses -si conservo el trabajo ese tiempo- será doloroso, aunque no trágico, pues, pese al descalabro financiero, no soy un mileurista, aunque una vez descontados alquiler, facturas e impuestos esa sea exactamente la cifra que dispondré para vivir. Supongo que es lo que le corresponde a alguien que no es futbolista y tiene 34 años, ocho de experiencia laboral, dos carreras universitarias, un doctorado en ejecución y seis idiomas: como en España no se vive en ningún sitio.

Recuperado del shock que me supuso la noticia de ayer, que no por esperada fue menos impactante, me he dado esta mañana de baja en el RACC y he cancelado el ADSL; no es mucho, pero son gastos prescindibles. Tanto el sello ‘Casa de la Habana’ como Guiness verán reflejadas las consecuencias en su cuenta de resultados del segundo semestre.

Porque mi situación laboral ha retrocedido, como mínimo, cinco años, y esto es lo que peor me sienta. No es tanto el dinero, pues es sólo dinero y tengo aún margen de maniobra, sino que la pérdida de categoría no es coyuntural, no me cabe la esperanza de que cuando esto pase recuperaré mi anterior posición, sino que empezaré otra vez de cero o casi y tendré que volver a ganármela, si es que jamás lo consigo. Porque en las escasas ofertas laborales que recibo, ante la posibilidad de que ni el ajuste salarial salve las cuentas de la empresa, las condiciones son absolutamente inaceptables, entorno a los 1500 euros al mes, exigiiendo incluso disponibilidad para desplazamientos al extranjero.

Me llamaréis clasista, pero antes de trabajar como arquitecto por 1500 euros al mes, trabajo de camarero por 900. Ya no es una cuestión de dinero, sino de dignidad: no he dedicado tiempo y esfuerzo a mi formación para que me tomen el pelo, para que me esclavicen; además, si ahora aceptara esa oferta, ya nunca más obtendría otra mejor, pues estaría aceptando que se puede contratar a un arquitecto por el salario de un reponedor. Antes camarero, pastor, o dependiente en una zapataría de mujeres.

Esta es la situación. El sector de la construcción está absolutamente devastado y, encima, desprestigiado. La actitud de individuos que muy a menudo no eran profesionales del sector, sino especuladores que entraron solo a dar el pelotazo y después largarse con los beneficios ha dañado muchísimo la imagen de los que intentamos hacer las cosas honradamente. Han sido Poceros, Nozaledas, Martín, Jové, etc, pero también el joyero del pueblo, el del bar de barrio de toda la vida, el tendero metido a promotor… El sector no verá la luz al final del túnel hasta 2011, y no sé cuántas empresas resistirán esta travesía por el desierto, me temo que muy pocas, con lo que todo quedará concentrado en muy pocas manos.

Los primeros empeñados en que no haya luz son los bancos, acaparadores de stock al que tienen que dar salida, un stock en muchas ocasiones de calidad más que discreta, bien por los acabados, bien por las ubicaciones, y, por tanto, muy poco interesados en que se hagan nuevas viviendas de mejor calidad y situación que les dificulten deshacerse de los chollos que se han tenido que comer con patatas por haber financiado dislates de cualquier indocumentado. Al menos, me cabe la torva sonrisa de saber que sus resultados para el 2010 serán mucho menos espectaculares que los que ahora presumen, cuando tengan que cobrar las hipotecas al precio del euríbor real y no al usurero 7% que ahora cobran por arrastrar los mismos tipos desde enero.

Pese a todo, muchos nos quedaremos por el camino, y a veces temo que no habrá ni siquiera un último que pueda apagar la luz. Pero yo no voy a rendirme, no voy a dedicarme a recoger cadáveres ni a contar los muertos de la devacle, sino que, personalmente, prometo venganza. Y los primeros a quienes visitaré cuando llegue mi día de los cuchillos largos son ciertos técnicos municipales cuya documentación para una demanda por prevaricación no hace sino crecer cada día que pasa.

Read Full Post »

Por primera vez en mi vida, he coincidido con futboleros en el análisis de una noticia, pero desde puntos de partida completamente distintos; en biología, una situación análoga se denomina convergencia evolutiva. Ellos, movidos por algo parecido a la indignación por la competencia desleal, y yo empujado por un escándalo en el que, lo confieso, no hay que descartar ánimos antifutboleros. Nos preguntábamos cómo una entidad, llámese ahora Real Madrid como podría llamarse Barça o Vetera FC, con una deuda de más de 400 millones de euors podía gastarse más de 160 en contratar a dos jugadores, nóminas aparte. Finalmente, la incógnita fue despejada ayer: el Banco de Santander y Caja Madrid prestaron más de 75 millones cada uno al ser superior. Y, por cierto, Caja Madrid los presta con dos años de carencia, es decir, que hasta la temporada 2011-2012 no tendrán que empezar a abonar nada, por n o mencionar el interés preferencial euribor +2%

La respuesta de la Minstra de Economía y Segunda Vicepresidenta del Gobierno, Elena Salgado, fue sutil y elegante, pero contundente: se mostró sorprendida, aunque no escandalizada, pues no se había cometido ninguna irregularidad, pero recordó a bancos y cajas que si ya tienen liquidez que lo noten también pymes y familias.

Ahí habría quedado todo de no haber concurrido una serie de circunstancias y declaraciones que me han hinchado tanto la la vena de la sien que temí por un momento que tuvieran que hospitalizarme por un aneurisma. El camino de la desvergüenza lo abrió ayer Jorge Valdano, detentador de no sé qué canongía en el coro angelical del dios Florentino, al replicar a los escandalizados que el fichaje en realidad era un acto de responsabilidad social reactivando la economía:

Dentro de una crisis como la que se está viviendo estos precios producen un enorme impacto, pero basta con abrir cualquier periódico económico para encontrarnos con recomendaciones de que las empresas tienen que ivertir, intentar activar la economía. Exactamente eso es lo que está haciendo el Real Madrid.

Probablemente el tipo pretenderá que concedan al equipo el Nobel de la Paz. Aún no había recuperado mi pulso su ritmo habitual tras el cabreo de leer el cinismo y la desfachatez del tiparraco ese -y la indignación de saber que no hubo un Mountazer al-Zaïdi local que le endilgase un zapatazo en toda la jeta- cuando me desayuno esta mañana con el responsable último del desaguisado declarando ignorantes a quienes definan esos fichajes como inmorales en tiempo de crisis. La verdad, ya sólo me faltaba que me insulten. Por cierto, me enteraba esta mañana cuando el croissant se me había atragantado de que Ronaldo, Kaká, Messi, Forlán y compañía pagan menos impuestos por sus nóminas millonarias que cualquier ciudadano honrado español, un 24% frente a un 43% que tributa cualquier ciudadano que gane más de 53.407euros al año. ¿El motivo? Se benefician de una ley del PP que se promulgó, en teoría, para facilitar la contratación de científicos y que en la práctica sólo ha servido para fichajes galácticos.

La obra que estamos acabando está sufriendo retrasos inesperados, pero no sorprendentes. Algunas fábricas, por haberles sido rescindida por los bancos la línea de crédito, ya no producen nada, sólo venden lo que les queda en stock, y ha habido que cambiar algunos diseños, algunos acabados… Es el caso, por ejemplo, de los muebles de baño, cuyos acabados en wengé están ahora descatalogados y que nos han obligado a cambiar los colores de las puertas, con el considerable retraso de una fábrica que funciona al 25%. Alguno de los industriales contratados no se ha presentado, pues la misma decisión unilateral de anular o dejar en la mínima expresión sus líneas de crédito no les permite hacer frente a sus responsabilidades contractuales y se han visto obligados a cerrar.

Dicen que tienes un problema si le debes un millón al banco, pero que, si le debes mil, el problema lo tiene el banco, y es bien cierto. Me gustaría ver la cara que se les ha quedado a estos pequeños y medianos empresarios, al día con Hacienda y la Seguridad Social, al día siempre con sus créditos y sus responsabilidades, cuando han visto que el mismo banco que les dice que no tiene dinero para prestar le suelta 75 millones de euros a una entidad con un agujero de otros 400. Me gustaría ver su cara, aunque, ¡vaya usted a saber!, igual está encantadísimo de que no sé quién y no sé cuál jueguen no sé dónde aunque su empresa se esté yendo por el desagüe. Todo lo surrealista es posible en un país donde 60.000 sevillanos se manifiestan no por el paro o exigiendo la reforma agraria, sino para que algún otro impresentable se largue de quién sabe qué equipo.

Pero quizá haya empresarios a los que estos grandes fichajes no les resuelvan ningún problema real y les indignen. Les indignen porque ellos, honrados y cumplidores, están al borde del colapso por la falta de liquidez de bancos y cajas que hacen cola para rendir pleitesía y bañar en euros a los equipos de fútbol. Quizá estos empresarios que acusen de agravio comparativo, de escándalo financiero el préstamo mil veces superior a la línea de crédito cuya renovación solicitaban y les fue denegada por Caja Madrid o por el Santander o por la Caixa si ésta le presta al Barça el dinero para no contratar a no sé quién… quizá ellos puedan reunirse, agenciarse unas cuantas latas de queroseno y empezar a quemar sucursales y sedes centrales. Parafraseando a Valdano, podrán decir que destruir para reconstruir es una forma de reactivar la economía, que se lo pregunten a los amigos de Bush en Irak. Y esto no es terrorismo, es justamente lo contrario: guerra contra el terrorismo financiero; todo empresario y autónomo que decidiera tomar esa decisión tendría desde aquí una tribuna abierta. Porque el crimen sería quedarnos de brazos cruzados cuando ni el Estado ni la Justicia funcionan, pues nuestro silencio e inacción sería aceptar sin rechistar que nos unzan el yugo.

Read Full Post »

Cosas de la obra

Salgo de cada visita de obra más convencido de que esos momentos lumpen deberían convalidárseme como clases prácticas de sociología, antropología y, en algunos casos, incluso de paleoantropología, porque algunos de los especímenes que andan sueltos por los andamios representan una clara involución desde el homo antecessor. Algunas de las situaciones son cómicas, pero otras son para sacudirse el polvo de las alpargatas y, como Enoc, echar a andar y no parar, porque este mundo no tiene remedio.

En la obra, la comunicación es a gritos, ya estemos acribillando los tímpanos con un martillo neumático o simplemente barriendo, y el experto en eso es Jorge, nuestro gruísta, el terror del vecindario, que los tiene ya crujidos a todos con sus alaridos desde las ocho de la mañana triscando por la cubierta para reclamar la atención de alguno de los albañiles, instaladores, picapedreros, peones o de cualquier otro gremio. Jorge tiene la peculiaridad de que jamás llama a nadie por su nombre, sino que le cuelga a cada cual un sambenito el día que entra y con él se queda hasta el día que sale de la obra, incluso más. Lo peor de todo es que, a los dos meses, incluso entre ellos ya se llaman con el mote, y que yo mismo, para mi desesperación, tengo que hacer esfuerzos para referirme a un encofrador de Huelva como Manolo Requena y no como ‘Pescaíto frito’, o para recordar que el herrero es Eusebio en lugar de Buster Keaton, por más que se parezca, o que el nigeriano se llama… como quiera Dios que se pronuncie su apellido, pero no Etoo’0.

Precisamente, Etoo’o ha sido el último fichaje para las performance que Jorge monta en las obras, para desconcierto de transeúntes, descojono general de los obreros y rubor mío. A eso de las doce, cuando más gente transita por la céntrica avenida donde tenemos la obra, Jorge sale a hacer algún recado, real o imaginario, y a la vuelta, idefectiblemente, berrea desde la acera:

-¡Etoo’o! ¡Etoo’o!

Y el nigeriano se asoma a una balconera a gritar, golpeando la pared, el estribillo de esa canción del Crakovia, “Copa, Liga i Champions” 

para que Jorge, en medio de la calle, interprete un solo de guitarra on air digno de youtube, acompañado a menudo por espontáneos de la calle en medio de la euforia que la realidad aún no ha diluido o por otros obreros a lo largo de la fachada… Si no fuese por la vergüenza que siento cada vez que paso por la obra en medio del espectáculo, hay que reconocer el mérito de la coreografía internacional.

Porque si algo tenemos asegurado con Jorge, es la vergüenza; en la última inspección de trabajo, mientras iba facilitando a la inspectora la documentación de todos, Jorge, en perfecto acento magrebí, empezó a increparme,

-¡Amo no paga! ¡Amo racista! Yo sin papeles por culpa amo

-Tranquilo, arquitecto, que Jorgito y yo nos conocemos hace años -abortó la inspectora mi inmediato infarto.

-Jorge, te juro que si me haces otra de estas, te meteré la grúa de supositorio-le susurré en un tono suficientemente bajo como para que tomara en serio mi promesa-. ¡Y haz el favor de llamar al de la cuadrilla de cara vista señor Fung y no “Arroz tres delicias” si no quieres que sea yo quien te convierta en cerdo agridulce!

Claro que a veces Jorge también tiene ideas mucho más saludables, como esta mañana, que después de una hora escuchando a Rocío Jurado -siempre me ha sorprendido la querencia de los obreros de la construcción por músicas que sonrojarían a la maruja más carpetovetónica-, ha resuelto el problema con un “Me cago en la puta”, haciendo del CD un frisbee.

-No pasa na’. Tengo más -amenazó el torturador, un veinteañero con pircings, tatuajes y el pelo de punta.

-¿Y el casco donde lo tiene, señor…?

-Pumuki. Es que hace calor, joder, y aquí dentro no se me va a caer na’ en la chola.

Paso de dar más explicaciones, estoy ya cansado: -Me da igual, o se lo pone o se larga a casa. Jorge, no quiero oír ni un mote más en esta obra.

-No, tío, si asín me llaman mís colegas -intercedió el aludido.

-Es verdad, Theo, que yo le llamé Kalvinklein porque todo el día va con los pantalones enseñando los gayumbos.

-Maravilloso. Ahora que lo sé, podré dormir tranquilo esta noche…

-A las tías les mola.

-No a las que me interesa conocer.

-Seguro que follo más yo que tú.

-No es cuestión de cantidad, sino de calidad. Además, no pienso entrar en ese debate.

-Tú hazme caso, que me caes de puta madre, déjate de corbatas y gorros, que a las tías lo que les pone de verdad es tío con un tanque to’o tunea’o. Ahora que en julio me baja la hipoteca 300 leuros, me meteré en un coche a cinco años por 250 al mes, y encima ahorro 50.

Al margen de preguntarme qué delito he cometido para caerle bien, el hecho de que semejante energúmeno tenga una hipoteca nos da una idea del nivel de profesionalidad de los responsables de banca que hemos sufrido. Porque el crédito para el tanque ya se lo han dado, claro, como le sobretasaron el piso para que con la hipoteca pudiera comprarse los muebles, o como le dieron un crédito para irse de vacaciones a Cuba con los colegas…

Con la certeza de que yo me apeo de esto cuanto antes, me he limitado a pedirle a Jorge:

-Que se suba los pantalones, no quiero que se mate por llevarlos arrastrando y que me hagan pagar por bueno algo defectuoso. Y si no tiene cinturón, que se ate una cuerda, pero modas carcelarias, las justas.

-Muy listo no es -concedió Jorge-. Le digo a mi novia de pedir otro crédito para un coche y me corta los huevos.

-Que él no sea muy listo, es problema suyo; pero que los de los bancos sean imbéciles o criminales lo estamos pagando todos.

-No creas, la novia de Pumuki trabaja en la caja… tenías que verla, es colega de mi hermana desde el colegio y…

-No quiero saber más, de verdad. Por hoy, he tenido bastante terapia de choque sin terapia.

Read Full Post »

Bipolaridad

Es tal la inestabilidad del mercado que el ambiente de trabajo es tensamente maníaco-depresivo. Pasamos de la euforia casi desatada un jueves al decaimiento absoluto un lunes; la atmósfera se va haciendo pesada, como si intentásemos respirar a través de gelatina.

Una importante venta ha salvado casi las cuentas del 2009 de la empresa; con otras dos que parecen bien encaminadas, los números dejarán de ser rojos; a pesar de eso, creo que todos nos hemos encogido, pues las cosas son tan inestables que el plan estratégico cambia de una semana a otra. No querría estar en la piel de los administradores, aunque mis planes de futuro no ven más allá de septiembre, cuando la única obra que ahora estamos haciendo se termine.

El año pasado a estas alturas llevábamos un año sin apenas vender nada, pero aún respirábamos optimismo, pues el temor es menor cuando las cosas se hacen como es debido; desde entonces, no ha habido NADA que haya salido bien, y cuando un rayo de luz intentaba rasgar las brumas, eran legión las nubes oscuras que se aprestaban a cerrar la brecha. Si todo hubiese sido normal, con una financiación normal, con unos Ayuntamientos normales… este año habríamos empezado unas 120 viviendas en distintas promociones, pero en diciembre se cerraron puertas y grifos y créditos.

No pasa nada. Que no cunda el pánico, que hay un plan urbanístico que dará un años y medio de trabajo. O lo habría dado, si hace dos semanas el socio en este plan urbanístico no se hubiera echado atrás y todo mi trabajo fuese algo más que una bonita ordenación teórica en una linda caja, porque nadie puede decirme que no hago bonitas carátulas y presentaciones…

¿Recordáis a Anna Mari de Calcuta y el proyecto de las no sé cuántas mil viviendas para realojar a víctimas de huracanes o terremotos o violencia o qué sé yo? Bueno, pues el proyecto era en Guatemala y era el gobierno guatemalteco el que estaba interesado en ello y con quien se habían firmado los acuerdos. Sí, el mismo país que está al borde del colapso o de la guerra civil porque el Presidente cuya mano estreché en Madrid está acusado de ordenar una asesinato político. Evidentemente, su prioridad ahora no es ni cumplir los acuerdos ni dar viviendas a indígeneas y mayas. Podríamos decir que si el trabajo se hubiera hecho siguiendo el plan previsto en lugar de meditar sobre el sexo de los ángeles habríamos cobrado algo antes del colapso, pero ya no merece la pena pensar en ello…. Menos mal que tenemos un proyecto en Rumanía de hotel y viviendas que… que teníamos hasta el lunes, cuando el tsunami de la crisis financiera rumana nos salpicó o se nos llevó por delante… ¡qué sé yo! hace tanto tiempo que hago surf en mar gruesa que ya no distingo si me empapa un tsunami, otra ola o me mean encima una manada de dinosaurios. Si alguien quiere saber cuál es el próximo país que se va a tomar por saco, sólo tiene que preguntarme dónde vamos a invertir o dónde estamos invirtiendo ya… Apuesto por Ucrania.

Hace años que mi vida es un barco y yo soy su capitán. Con mejor o peor fortuna, sé dónde quiero llegar y lo llevo allí, pero en los últimos meses he cambiado el puente de mando y la gorra de plato por el traje de neopreno y hacer equilibrios sobre una tabla de surf, no sé dónde la ola me va a llevar, sólo espero no caerme. Ya no es cuestión del dinero que pueda dejar de ganar por todos los proyectos que he hecho y que no se construirán -aunque es bastante, es sólo dinero-, sino que es esta precariedad que está agotando mis nervios y devorando mis energías, ha dejado un mechón blanco en mi barba y mis músculos contracturados; cansado todo el día, pero sin poder dormir… al final, corro el riesgo de hacerle pagar los platos rotos a una pobre gata que en realidad no me molesta ni tiene culpa de nada, simplemente no quiere ni verme. Con lo que demuestra una insólita inteligencia, a prueba de sobornos alimenticios.

Hace pocos días fue mi cumpleaños. Normalmente, celebrábamos nuestros aniversarios en la Oficina Técnica yéndonos a comer; este año ni siquiera he mencionado la fecha. Sólo Elías, mi jefe, la ha recordado, anotada en el Outlook.

-Gracias, Elías. No lo comentes mucho, no me apetece demasiado…

-Te entiendo. Creo que ninguno estamos con ganas de nada; tómate la tarde libre, si quieres.

-No hace falta. Además, tengo que leer la nueva normativa de Habitabilidad.

-¡Mucho más divertido que celebrar tu cumpleaños! Empiezas a preocuparme…

Hoy nos ha entrado algo nuevo en la Oficina, un hotel en Barcelona. Tras los primeros minutos de euforia, nos hemos mirado y hemos hecho una porra sobre cuánto tardará en malograrse esto también. Y pese al tono lúgubre de este post parece que soy el más optimista, pues le he dado tres meses.

Read Full Post »

Creo que alguien de la banca me lee. Evidentemente, no para tomar nota de mis opiniones, sino para, a golpe de despropósito, comprobar mi aguante.

Diez días después de que el presidente de la patronal bancaria, Miguel Martín, insultara la inteligencia de todos los españoles, sacudiéndose de encima cualquier responsabilidad en la crisis actual, ha tomado el relevo en esta escalada agresiva Miguel Ángel Fernández Ordoñez, Gobernador del Banco de España.

Este militante de ala liberal del partido socialista -lo que, a mi modesto entender, constituye un oxímoron-, se ha alineado con las tesis de la CEOE, para pedir el abaratamiento del despido como modo de luchar contra el paro. Su tesis, quiero creer más buenista que cínica, es eliminar las indemnizaciones que las empresas pagan a los trabajadores que despiden o, al menos, equiparar el despido improcedente al procedente, y dedicar estos recursos a inversiones e incrementar la productividad.

Bien. como diría Jack el Destripador, vayamos por partes. Me parece muy bien que tomemos como modelo a Austria y Dinamarca, pero si lo tomamos, lo tomamos en todo, y no sólo en lo que nos conviene. Me cuesta entender la lógica que subyace en la tesis de que abaratar el despido creará más puestos de trabajo, y no simplemente una rotación de culos para la misma silla. Pero doctores tiene la Iglesia. El problema está en que los supuestos doctores no vieron lo que nos venía encima y no tienen ni idea de cómo salir, así que aviados vamos si el pirómano hace de bombero.

En aquella época que ahora se nos antoja tan lejana de las vacas gordas, cuando el más tonto ataba el perro con longanizas y mi cuñao se había comprado cinco pisos que después vendió por cinco millones más cada uno y yo también lo haré, la asociación de piratas y filibusteros conocida como CEOE no hizo en ningún momento a los trabajadores partícipes de esas plusvalías con el argumentos, veraz o no, de que la contención salarial creaba más empleo. Más empleo de mierda será, porque tener a un psicólogo trabajando por 900 euros al mes, no sé de qué otro modo se puede calificar. Si durante la bonanza el trabajador no vio un céntimo más, no tiene ahora porque asumir las dificultades como se pretende. Pero ya sabemos como es la CEOE, que si los dejamos sueltos nos resucitan la servidumbre y el derecho de pernada, y hace unos meses pedía la ‘aparcar temporalmente el libre mercado’ porque pintaban bastos y ahora, junto al despido libre, se niegan a pagar la subida salarial prevista porque la inflación real es menor. No digo yo que el tema no se pueda plantear, que todo es debatible, pero hay tiempos y modos de hacerlo, y ambos son inoportunos en el planteamiento de la CEOE.

Porque, no nos engañemos. Si esto fuese Suiza, Alemania o cualquier país civilizado, la probabilidad de que los empresarios emplearan el dinero ahorrado en indemnizaciones por despido para invertirlo en la propia empresa sería alta. Pero aquí sabemos que no va a ser así, que la mayoría con ese dinero se montarán francachelas de Vega Sicilia en su jet privado aunque estén a la puertas de la suspensión de pagos. Porque somos así. Y si despedir se abarata, el precario mercado laboral se irá por la alcantarilla, porque entonces nada impedirá echar al cincuentón que cobra 2000 euros para poner en su sitio un joven recién licenciado por 1200 y, si se queja, patada al culo y el siguiente por 1000, que hay oferta de sobras. Contención salarial a la ibérica, se le llama.

¿Por qué no se habló de abaratar el despido cuando Pizarro cobró entre 9 y 12 millones de euros por su salida de ENDESA? ¿O cuando Vilallonga abandonó la presidencia de Telefónica en 2000 con 25 millones de dólares, entonces equivalentes a 30 millones de euros, como mordida? ¿Por qué no se ha hablado en ningún momento de abaratar el despido en estos casos? ¿Por qué no tenemos ni un solo periodista con el suficiente criterio para estamparle un zapato en la cabeza a Ordoñez tras proponer esto? Vaya desde aquí mi homenaje a Mountazer al-Zaïdi.

Mountazer al Zaidi, en el momento de lanzar un zapato contra George Bush– AP

fundador de una nueva rama de la ética periodística militante, de muy escasa implantación por estos pagos.

Read Full Post »

A las ocho de la mañana, Elías, Ernest y yo salíamos de Vetera a Valencia, a nuestra anual visita a CEVISAMA, la feria de la cerámica y el baño. Temíamos que, dada la coyuntura, hubiera trasladado la sede del recinto ferial valenciano al muro de las lamentaciones, o que no pudiésemos entrar en un stand sin que nos salmodiaran las lamentaciones de Jeremías. No ocurrió tal, pero había ciertas señales inquietantes, o simbólicas, según se mire. En primer lugar, pudimos aparcar en la misma puerta, cuano el año anterior habíamos dejado el coche en un parking más allá del cuartel de Daoiz y Velarde -desde donde Milans del Bosch salió a defender su idea de patria el 23F-, en medio de un descamapado de pinos, y esperado al bus que nos llevase a la feria. En segundo lugar, el público. Nunca había visto tantos estudiantes de arquitectura en CEVISAMA, años anteriores pasaban la mayor parte de los stands de atenderlos, y ahora estaban en una proporción considerable… mucho me temo que se repartieron entradas y bocadillos por la ETSAV para que hiciesen bulto. De entre los compradores, los idiomas, con mucha diferencia, mejor representados, el ruso, el alemán, árabe y lenguas nórdicas.  Creo que nosotros tres éramos, como potenciales compradores, el grupo más nutrido.

Los stands raleaban en todos los pabellones del recinto, con claros convertidos en plaza en todos ellos. También habían atemperado, no sé si los diseñadores o los gestores de la marca, la puesta en escena, que alcanzaba en ediciones anteriores sonrojantes proporciones. Es decir, han sido historia en esta edición montajes como el de aquella cementera de cuyo nombre no quiero acordarme que, en 2006, animó el cotarro con azafatas en tanga y pasarelas. Supongo que cuando algún comercial orondo y engominado le preguntó a los responsbles del despropósito dónde estaban los reservados, intuyeron que se habían pasado tres pueblos. Pero el aire fallero no se diluye tan fácilmente.

Por motivos evidentes, suelo acudir a tres o cuatro ferias de la construcción o de arquitectura al año, y siempre me ha resultado chocante de CEVISAMA la organización espacial de los stands. De hecho, de un simple golpe de vista, sin conocer las marcas, cualquier observador medio puede dictaminar sin error posible qué chiringuito es ibérico y cuál foráneo, y es que en CEVISAMA el stand ibérico copia el esquema de una iglesia bizantina, ocupando la sagrada zona central, de mayor altura, superficiey prestancia, la barra de bar, atendida por maestre sala, camarares y someliers, y las mesas, sillones a menudo, en un espectacular tinglado en anfiteatro o casi plaza de toros, mientras que la exposición de los productos queda relegada a una segunda posición, marginal, en una especie de deambulatorio estrecho alrededor de este espacio central. Lo dicho, como una iglesia bizantina.

 

 

Planta de la iglesia se los Santos Sergio y Baco, en Constantinopla

Las empresas foráneas no han percibido que la cortesía de atender a posibles clientes con algo de beber requiera tanta parafernalia y siguen creyendo, ingenuos, que lo importante es la exposición.

Tres horas y media andando a paso de feria. No os podéis imaginar lo que es el paso de feria; no hay paso de Semana Santa que sean tan torturador como

Imagen del blog de la Real Hermandad de la Virgen de la Cabeza de Málaga

el de feria, un paso cansino, para poder ver todos los stands deteniéndose en los mínimos. Kilómetros y kilómetros de pasillos.

-Ese de ahí atrás tenía cosas interesantes, podríamos entrar…

-Ahora, cuando demos la vuelta y volvamos por la otra calle -porque no se da un paso atrás ni para tomar impulso.

Como estaba ya todo visto, una vuelta por tres o cuatro expositores de piedra, todos los que había, y emprendimos la vuelta. Tres horas y media más de coche hasta Vetera.

-¿Os parece que entremos a ver esto de Marina d’Or? -sugirió Elías al pasar por delante del complejo, a eso de las cinco de la tarde.

Imagen de Spanish Property News

En la lejanía, parecía una de esas urbes soviéticas surgidas de la nada en medio de la nada, entre gulag y ciudad, una arquitectura de infames bloques estalinistas, idénticos uno al otro, kruschovkas de doce plantas. Al acercarnos, la sensación fue de entrar en una ciudad abandonada, en una ciudad muerta, de haber viajado a Chernobyl.

Imagen de Ukranian web.

Cruzamos el puente que sobrevuela las vías férreas, sin tráfico alguno en todo el tiempo que estuvimos, y topamos con la primera imagen de desolación. El acopio temporal de material de construcción era un solar inmenso donde se almacenaban toneladas y toneladas de ladrillos, piedra, cemento… el bosque de grúas que sustityuera a los naranjos, almedros y olivos se agostaba desmontado en el suelo, oxidándose. Siguiendo la misma calle, se llegaba a una gran rotonda, ocupada en su totalidad por una enorme estructura abstracta que el vendaval pasado dañó y que en ese entorno habría sido más coherente sustituir por algo de realismo soviético

Escultura en Volgograd (antes Stalingrado)

Diez minutos tardamos en encontrar por las desiertas calles vestigio de vida humana, un matrimonio de jubilados ingleses, inconfundibles con sus calcetines blancos y pantalones pesqueros, que paseaban al perro bajo un viento inhóspito. esquivando ramas caídas que recordaban inquietantemente a las zarzas rodantes de los western. Un cuarto de hora después, otras cuatro personas paseaban con el ceño fruncido en la ‘zona comercial’. Y la llamo así por llamarla de alguna manera, porque en la amplia avenida comercial, jalonada de arcos de bombillas dignos de Feria de Abril o de iluminación navideña de Álvarez del Manzano

Imagel del blog lenguadetrapo

no había comercio o servicio alguno abierto, salvo el balneario, con su entrada de falsa ruina romana. Falso como todo, como la propia implantación arbitraria en un territorio virgen.

Cuadrillas de jardineros mantenían los espacios verdes en perfecto estado de revista para nadie, espacios que no lamento confesar que me parecieron de un diseño agradable y cuidado, salvo por los arbustos tallados con formas y la proliferación de falsas esculturas romanas.

El sol caminaba hacia el ocaso cuando abandonamos Chernobyl, contemplando cómo un séptimo piso no recibía luz porque le hacía sombra el edificio de enfrente, como los carteles de ‘Se vende’ o ‘Se alquila’, si bien menos numerosos de lo que habríamos esperado, no faltaban en ningún bloque. Como, al lado de este monstruo, una enorme superficie, tal vez superior a 200 hectáreas, estaba devastada, deforestada, removida… los restos del aborto, supongo, de un club de golf, de más kruschovkas alineadas junto a la costa o quizá de esa pista de esquí que se planeó alimentar con agua de trasvase. Decididamente, el ver el despropósito, comprendí porque Europa piensa que los Alpes y los Pirineos se pusieron para algo.

Read Full Post »

Older Posts »