Feeds:
Entrades
Comentaris

Archive for the ‘Macondo’ Category

Comuniones

Mediada Semana Santa, uno atisba ya las orejas a mayo, agazapado en el calendario. Mayo huele a domingueros, a mesa plegable en pinar cutre, a hombros blancos desnudos, a excursiones de viejos y crios, a alergias y estornudos. Y a comuniones. De hecho, toda la primavera huele a comuniones. Pero no como ritual religioso, sino como fiestorro y despitorre.

En el montaje de todo el tinglado es esencial la nueva interpretacion de la adolescencia como desiderata absoluta, tan absoluta que roba la infancia a los niños, convirtiendolos a los siete años en prepuberes, y la madurez a los jovenes, eternizandolos como tardoadolescentes hasta la crisis de los cuarenta y mas alla. El mocoso que comulga -mejor sera no preguntarle que es lo que esta comiendo si no queremos descristianar definitivamente- ya no es niño, ni ‘comulgante’, sino un pre-novio, y desde esta premisa se construye todo el artificio, atuendos, regalos y banquetes.

En la prensa local, los restaurantes ya ofrecen desde marzo sus salones mas empingorotados para el evento, pues lejos quedan los dias en que era una fiesta modesta, una comida con la familia mas cercana, tios y primos a lo sumo,  nunca mas de cuarenta invitados, no pocas veces en el salon familiar. Ahora, los asistentes al convite se cuentan por decenas, a menudo llegan al centenar, todo un dia de jolgorio en el que la ceremonia religiosa propiamente dicha es a menudo un impertintente tramite con el que hay que tragar, pero que dure lo menos posible, que ese cabrito del cura se aprovecha cuando tiene la iglesia llena dos veces al año para endilgar el sermon mas largo.

No es cuestion de andar acusandose leoneses, catalanes, andaluces o murcianos de perseverancia en el disparate, que no hay idiosincrasia iberica que este libre de culpa, distinguiendose unas de otras por la gastronomia, y eso solo si tiene la region plato de fiestas de guardar, y por los entretenimientos que ofrecen a los niños para que sus padres se los puedan quitar de encima, capeas unos, musica en vivo o diskjockey otros.

Es fruto de años y años de estirar mas el brazo que la manga, de pedir creditos para las cosas mas absurdas, pues en este pais no habia ocurrencia a la que no se creyera que uno tenia derecho constitucional ni banco que no financiara el dislate, desde la fiesta de puesta de largo de la niña hasta las vacaciones en Cancun, y que entre medio cada cual disparate como mejor se le ocurra, que la realidad supera a la ficcion, ya sea cambiar los muebles del salon que estan nuevos pero me he cansado del color o bien presumir de perro de raza ante vecinos y cuñados -extremo este confirmado por empleado de financiera-, y sube mortero p’arriba, Juan, que esto lo paga el banco, que hoy tiramos con polvora del rey. Aunque parece que este año la polvora esta mojada.

Siguiendo con el robo de la infancia, el pre-novio viste en consonancia, como un adulto en miniatura, por aquello que los nuevos pedabobos los llaman ‘personas pequeñas’ , empeñados en erradicar la palabra niño por connotaciones que solo ellos adivinan, pero que han de ser ser perniciosisimas y marcar a fuego para siempre al que lleve ese sambenito terrible, esa letra escarlata. Y alla andan ellas, como bomboneras, imitaciones malas y barrocas de Sisi emperatriz, con lazos y satenes y velos y encajes y flores y guantes y que se yo que mas;

que me dicen, para confirmar mi tesis, que el disfraz vestido lo compran ya en Pronovias. Cosas vederes, Sancho amigo… Y ellos, que por no ser menos, de riguroso smoking, con sus gemelos y todo -aunque les siente como caido de un septimo piso, o como a un Cristo dos pistolas-,

 

Trajes de comunión para niños

cuando no los embuten en un chaque, o los atavian de almirante en jefe de la Hochseeflotte,  que lo de marinero suena a poco para mi Kevin.

Lo ultimo de lo ultimo, lo mas ‘in’, completado el banquete de siete platos y el traje de diseñador, es tener la lista de comunion, en el Corte Ingles a poder ser, con la consola coronando la hoguera de vanidades.

Anda ya tan perdida la razon catolica del asunto que ha devenido la fiesta en derecho inalienable del mocoso o mocosa, que quien es el cura para decir que mi niño no la hace como todos los demas, que no me venga con monsergas como eso de estar bautizado, que son todo excusas. Y asi acaban ocurriendo cosas como al energumeno del Macondo montaraz de mis dragones, que salio enfadadisimo del recien abierto juzgado porque se negaron a celebrarle a su niña una comunion civil. Y es que hay gente que hace mucho tiempo que ha perdido todo contacto con la realidad, mas o menos el mismo que hace que tiran de tarjetas de credito.

NOTA: Espero que me disculpeis, pero mi ordeñador no me deja hoy poner tildes…

Read Full Post »